Alas de las mariposas

Alas de las mariposas

Las alas de las mariposas son sin duda alguna las principales responsables de que estas sean bellos insectos alados, con vistosos patrones coloridos. Los lepidópteros poseen una morfología que incluye dos pares de alas, dos alas anteriores y dos posteriores, que se encuentran anexadas a los segundos y terceros segmentos torácicos. De hecho la palabra Lepidóptera provienen del griego y se traduce como alas de escama (“lepido” significa escama y “ptero” significa ala), lo que sugiere que esta es una de sus características determinantes. Estas estructuras son articuladas durante el vuelo gracias a los fuertes músculos del tórax.

Desarrollo de las alas

Durante la etapa larval la oruga no posee siquiera un esbozo de las increíbles alas que después le permitirán elevarse hasta el firmamento. Las alas solo están presentes en las mariposas adultas o imagos, debido a que se forman durante la etapa de pupa. Inmediatamente después de que la mariposa adulta emerge de la crisálida, las alas se encuentran arrugas, húmedas y son más pequeñas que su cuerpo. La mariposa debe entonces colgarse boca abajo y empezar a bombear sangre hacia sus alas para que estas adquieran su tamaño natural. Pasado unos minutos las alas se encuentran lo suficientemente fuertes para poder emprender el vuelo.

Estructura y escamas de las alas

Las alas están formadas por una estructura de dos capas de membranas, las cuales son alimentadas por una distribución de venas tubulares. Cada especie de mariposa posee un diseño de esta estructura característico, lo cual le permite ser distinguida del resto. Cubriendo estas membranas se encuentran dispuestas sobre la superficie alar miles de diminutas escamas y pelos, que resultan en una textura aterciopelada al tacto.

Estas pequeñas escamas que miden entre 70 y 250 micras son exclusivas de los lepidópteros, ya que ningún otro tipo de insecto posee estas excrecencias en sus alas. La quitina es el componente principal de las escamas, un material natural muy resistente que también se encuentra en el exoesqueleto de otros insectos, arácnidos y crustáceos, y que dota a las alas de la fortaleza y ligereza necesaria para poder volar.

Coloración de las alas

La manera en que se superponen y combinan estas pequeñas escamas sobre las alas, es lo que determina la diversidad de colores que exhiben las mariposas. Algunas poseen bellos patrones coloridos e incluso brillantes, mientras que otras son de tonos apagados, y esto es debido a la forma en que obtienen sus colores.

La coloración de las mariposas puede ser de dos tipos: pigmentaria o estructural. En la coloración pigmentaria las escamas están recubiertas de un polvo que se obtiene de los pigmentos presentes en el ala de las mariposas, y se corresponde fundamentalmente con las tonalidades de marrones, grises, naranjas, rojos, amarillos y blancos. En la coloración estructural la percepción de los colores responde a la manera en que se refleja la luz sobre las escamas, siendo posible encontrar tonalidades metálicas y brillantes. Incluso es posible encontrar especies que poseen patrones de color ultravioletas que no son perceptibles para el ojo humano, pero si pueden ser diferenciados por otras mariposas.

Propósito de los colores de las alas

Los patrones de colores de las alas de cada especie de mariposa están determinados por diferentes razones. En algunos casos el propósito es ayudarlas a camuflarse dentro de su hábitat natural, en otros es servir de aviso a los depredadores de que son especies tóxicas que poseen un sabor desagradable. Las manchas oculares llamadas ocelos les permiten simular que son animales más grandes y ahuyentar así a los pájaros.

Los colores de las alas también los utilizan para atraer posibles parejas para el apareamiento, ya que hay especies que buscan determinados colores o patrones. En el caso de los colores oscuros son los que mejor absorben el calor de sol, por lo que los utilizan las mariposas que necesitan ajustar sus temperaturas corporales para poder volar.

Formas de vuelo y acoplamiento de las alas

Las mariposas vuelan siguiendo un patrón en forma de ocho. El tipo de vuelo depende en gran medida del tamaño y la forma de alas, pero todas acoplan sus alas anteriores y posteriores de manera que permanecen unidas y les permiten un mejor avance. La manera en que se acoplan las alas varía de especie a especie, aunque en gran parte de ellas se trata de un lóbulo que prensa las alas anteriores contra las posteriores.

Cuando están en reposo las alas permanecen plegadas, de manera vertical en el caso de las mariposas diurnas y horizontalmente para las nocturnas.

Otros beneficios de las alas

Los beneficios que representan las alas para las mariposas no terminan en la capacidad que les aportan para volar. Las alas también son utilizadas como estructura impermeable y anti polvo, ya que a través de las ranuras microscópicas que poseen las escamas se les permite el paso al agua y el polvo. 

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