Alimentación de las mariposas

Alimentación de las mariposas

La alimentación de las mariposas está fuertemente condicionada por la etapa en que se encuentren de su ciclo de vida, ya que en la etapa larval o de oruga poseen un aparato bucal de tipo masticador y luego de la metamorfosis este se transforma en uno de tipo lamedor-chupador. Solo las mariposas de las familias más primitivas como la Micropterigidae, mantienen su mandíbulas funcionales en la etapa adulta y por tanto su capacidad masticatoria.

Alimentación de las orugas

Las orugas son grandes devoradoras de todo tipo de material vegetal, tales como hojas, flores, frutos, tallos, raíces. Durante la etapa larval es donde ocurre el cambio más notable de tamaño, ya que una larva que nace con apenas 1 mm se puede convertir en una jugosa oruga de 4 cm. Se considera que hay orugas que pueden llegar a aumentar alrededor de mil veces su peso, en comparación con el que tenían en el momento del nacimiento. Es por esta razón que las mariposas son consideradas grandes plagas para los cultivos de importancia económica (diversas solanáceas), siendo motivo de preocupación para los agricultores.

Las especies de las que se alimentan varían de una especie a otra, pero en muchos casos se trata de un grupo selecto de plantas nutricias y en ocasiones no sobreviven si estas escasean. Las mariposas hembras se aseguran de depositar sus huevos en la planta nutricia adecuada, para que sus crías tengan alimento seguro al nacer. Algunas especies de orugas se alimentan de plantas con un alto contenido venenoso, lo que les provee de toxinas en su cuerpo que las protegen de ser devoradas por otros animales.

En el caso de algunas especies de polillas, que son mariposas de hábitos nocturnos, sus larvas se alimentan de alimentos orgánicos almacenados por los seres humanos o de enseres domésticos tales como ropa, alfombras, pieles, papel, etc. También se encuentran las que parasitan las colmenas y que en ocasiones causan grandes daños a las colonias de abejas.

Alimentación de los imagos o mariposas adultas

Como parte de las transformaciones morfológicas y fisiológicas que ocurren en la etapa de crisálida o pupa, las mariposas desarrollan una probóscide, que no es más que un apéndice alargado y tubular. Este apéndice también conocido como espiritrompa es el que utilizan los imagos para succionar o absorber sus alimentos. El dulce néctar de las flores constituye el principal alimento de las mariposas adultas o imagos, aunque también la savia de los árboles y el jugo de las frutas en descomposición, son componentes importantes de la dieta de algunas especies.

En el caso de los lepidópteros arcaicos que aún poseen mandíbulas funcionales en su etapa adulta (familia Micropterigidae, Agathiphaga), se alimentan fundamentalmente de polen y esporas de los hongos.

También se da el caso de algunas especies de mariposas que viven muy poco tiempo como adultos, por lo que nunca llegan a alimentarse.

Alimentación de las mariposas monarca

Las orugas de las mariposas monarca utilizan como plantas nutricias las diferentes especies de algodoncillos (del género Asclepias), también conocidas como venenillos. El algodoncillo común (Asclepias syriaca) y la hierba de la mariposa (Asclepias tuberosa), son dos de sus preferidas dentro del centenar de especies que crecen en Estados Unidos y México. Estas plantas producen sustancias tóxicas que las mariposas monarcas adquieren como parte de su alimentación cuando orugas, las cuales las protegen de un gran número de depredadores naturales.

Cuando adultas las mariposas monarcas extienden su fuente de alimento a una gran variedad de flores con néctar, aunque mantienen la preferencia por el néctar de los algodoncillos. Las rutas migratorias que siguen las mariposas monarcas cada año antes de la llegada del invierno, coinciden con amplios campos de flores. De esta manera obtienen las reservas de azúcares, grasas y demás sustancias que necesitan para el largo vuelo y el período de hibernación. 

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