Mariposas isabelinas

Mariposas isabelinas

En la fauna europea se encuentran unas de las mariposas más espectaculares de la familia Saturniidae, las mariposas isabelinas (Actias isabellae) o también conocidas como mariposas luna. Se trata de una especie de gran envergadura que vuela solamente durante la noche, razón por la cual reciben este nombre común en castellano.

Características de las mariposas isabelinas

En su estadio larval las mariposas isabelinas varían su coloración a medida que van creciendo y mudando la piel. Cuando nacen son de un color negruzco, que luego se transforma en un gris casi marrón, terminando en una mezcla predominante de verde con manchas de color blanco y marrón. Durante esta etapa también es común que posean unos pelos largos, aunque escasos.

Las mariposas adultas mantienen el patrón cromático de tonos verdosos, con una presencia muy marcada de venas de color marrón-rojizo en toda la superficie alar. En sus cuatro alas también destaca la presencia de unos ocelos con reflejos azulados y amarillentos, lo que las hace más vistosas aún.

En cuanto a las características anatómicas más relevantes se encuentra la estructura de las alas inferiores, que se prolongan como si fuesen largas colas o apéndices, siendo de una longitud mayor en los machos. Las diferencias entre los dos sexos están determinadas también por la forma de las antenas, que para los machos suelen ser anchas y plumosas, mientras que las de las hembras son mucho más finas.

Hábitat de las mariposas isabelinas

Esta especie es endémica de la parte oriental y central de la península Ibérica, donde se encuentran distribuidas la mayor parte de las poblaciones, aunque también es posible encontrar algunas aisladas en territorio francés, que se consideran que han sido introducidas por el hombre.

Los ejemplares procedentes de la España peninsular están distribuidos a través de los principales sistemas montañosos (Pirineos orientales, Pirineos occidentales, Serranía de Cuenca, Sierra de Guadarrama, etc.), siendo su hábitat los bosques de la mediana y alta montaña. Aquí se alimentan de sus plantas nutricias que son fundamentalmente el pino negro, el pino laricio y el pino silvestre.

Reproducción de las mariposas isabelinas

Las mariposa isabelina son una especie monovoltina, lo significa que solo presentan una generación anual y que experimentan en su ciclo vital un periodo de diapausa obligatorio.

Luego de la fecundación las hembras colocan los huevos de forma aislada en las ramillas de los pinos, que van a constituir su principal fuente de alimento luego de que nazcan. El desarrollo de las orugas ocurre durante los meses de junio, julio y agosto, luego de lo que descienden al suelo para formar la pupa o crisálida entre el musgo y la hojarasca, donde permanecen durante todo el invierno. Los adultos realizan sus vuelos en los meses de mayo y junio fundamentalmente, siendo muy corto el tiempo que dura este período.

Principales amenazas

La mariposa isabelina ha sido incluida en el catálogo de especies amenazadas de España, específicamente en la categoría de “interés especial”. Además se encuentran protegidas por otras leyes y convenios ambientales importantes.

Entre las principales amenazas a las que están sometidas estas mariposas que ponen en peligro la supervivencia de la especie, se encuentra en primer lugar la destrucción del hábitat por las acciones de desforestación de los bosques. También se considera un factor de riesgo su recolección por parte de coleccionistas para ser usadas como artículos decorativos, aunque estas acciones han disminuido considerablemente luego de su protección legal. Y como último factor de mortalidad para las orugas de la especie, se encuentra el impacto residual de los antiquitinizantes que se aplican en primavera para el tratamiento de las diversas plagas que afectan a los pinares.

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