Mariposas nocturnas

Mariposas nocturnas

Las mariposas nocturnas (antiguo suborden Heterocera) representan el mayor número de lepidópteros del planeta. Aunque superan en cantidad sobradamente a las diurnas, no han recibido la misma atención que estas, pasando algunas de sus especies casi inadvertidas. Es común que se conozcan por el sobrenombre de polillas, pero lo cierto es que estas solamente corresponden a algunas de las familias de las mariposas nocturnas, siendo mucho más amplia su taxonomía.

Características y hábitos de las mariposas nocturnas

Las diferencias entre las mariposas nocturnas y las diurnas no están marcadas solamente por los patrones cromáticos, sino que también se reflejan en las formas de las antenas y las alas, los hábitos de vuelo, la formas en que descansan, el método para ganar temperatura y muchos otros aspectos.

Empezando por lo obvio hay que decir que la inmensa mayoría de estas mariposas están activas durante la noche, por lo que han tenido que adaptar sus hábitos a las temperaturas de este horario y a la ausencia de la luz solar. La temperatura de todos los lepidópteros se corresponde con la del ambiente y para empezar el vuelo necesitan precalentar los músculos que mueven las alas. A falta del calor del sol, las mariposas nocturnas están equipadas de una abundante pubescencia que les proporciona suficiente abrigo. De esta manera luego de ejercitar un poco las alas, pueden entrar en calor y levantar el vuelo. Durante el día buscan refugio sobre las hojas, las ramas o las piedras, y se acomodan para dormir.

En cuanto de las orugas de las especies nocturnas, parecen no hacer diferenciación de horarios, tanto de día como de noche mantienen su rutina de alimentarse y descansar, con algunas excepciones que son exclusivamente nocturnas. De igual manera hay algunas especies en las que las mariposas adultas siguen una actividad diurna, como es el caso de la esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum), la plusia (Autographa gamma) y otras.

Anatómicamente las mariposas nocturnas poseen una mayor envergadura, sobre todo las hembras. Las mariposas más grandes del planeta son precisamente nocturnas, destacando especies como la mariposa emperador (Thysania agrippina) y la mariposa atlas (Attacus atlas), que es la más grande conocida.

Las antenas pueden diferir entre los machos y las hembras de una misma especie, pero de manera general tienen una apariencia fina y alargada, que sigue diferentes formas: pectinadas, dentadas, ciliadas, curvadas, etc. Los ojos de las mariposas nocturnas se han adaptado para tener una mayor sensibilidad a la luz, lo que les permite ver lo que hay alrededor, alimentarse y localizar a posibles parejas para aparearse.

Los colores de las mariposas nocturnas no son tan vistosos como los de las diurnas, siendo más frecuentes los tonos apagados y terrosos. Sin embargo algunas de las especies presentan colores vivos en las alas posteriores, que les sirven como medio de defensa ante de los depredadores.

Rituales de cortejo de las mariposas nocturnas

Gran parte de las mariposas nocturnas poseen colores apagados, por lo que para los rituales de cortejo no pueden hacer galas de ellos como en el caso de las mariposas diurnas, así que recurren al olfato que es uno de los sentidos que tienen excelentemente desarrollado. Las hembras se quedan quietas mientras emiten las feromonas que los machos perciben con sus complejas antenas. Se dice que un macho puede captar el aroma de una hembra a más de 11 km de distancia, ya sea través del campo o la ciudad.

Nacimiento de las mariposas nocturnas

La eclosión de la mariposa adulta de la pupa o crisálida, ocurre siempre en la noche. Esto provoca que sea poco frecuente ver los nacimientos de estas especies de mariposas, en especial si la pupa se encuentra enterrada.

Depredadores de las mariposas nocturnas

Una ventaja de los hábitos nocturnos de estas mariposas es que no tienen que preocuparse de sus principales depredadores, los pájaros, ya que estos generalmente duermen en la noche. Además durante el día pasan desapercibidas en los lugares que descansan (troncos, hojas, ramas), debido a los colores apagados que les sirven como camuflaje de protección.

El peligro real para las mariposas nocturnas lo representan los murciélagos, que las localizan y cazan usando la ecolocación. Sin embargo las especies de mariposas nocturnas han desarrollado un órgano auditivo que les permite oír a los murciélagos e intentar esquivarlos.

Supersticiones y creencias que rodean a las mariposas nocturnas

Hay que decir que las mariposas nocturnas no han salido muy bien paradas, al menos en cuanto a la propaganda que de ellas se realiza en la cultura popular. A pesar de que hay especies de mariposas nocturnas realmente bellas, la mayoría de las supersticiones y creencias en tono a ellas son negativas. Muchas de las mariposas nocturnas llevan el peso de ser portadoras del mal augurio, desgracias e incluso la muerte. Entre las más conocidas por esta reputación se encuentra la mariposa negra (también llamada black witch o mariposa de la muerte) y la esfinge calavera.

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