Ciclo de vida de las mariposas

Ciclo de vida de las mariposas

Ciclo de vida de las mariposas

Las mariposas o lepidópteros tienen un ciclo de vida muy variable, determinado en primer lugar por la especie y su género, y luego por las condiciones ambientales, la temperatura, la época del año en que se convierten en adultas, etc. Todos estos factores condicionan el tiempo de vida de una mariposa, que puede abarcar desde unas pocas semanas hasta varios meses.

Las mariposas atraviesan por cuatro etapas en su desarrollo: el embrión, la larva, la pupa y por último la mariposa adulta. Este desarrollo por etapas es conocido como holometabolismo o metamorfosis completa. Los insectos con este tipo de metamorfosis son considerados los más evolucionados dentro de la clase Insecta y no se reduce solo a los lepidópteros, sino que se incluyen todos los del superorden Endopterygota. Aquí se encuentran los coleópteros (escarabajos), los himenópteros (hormigas, abejas y avispas), los dípteros (moscas, mosquitos) y otros.

Pero si algo resulta verdaderamente complejo de este análisis, es determinar cuándo ocurre el nacimiento real de una mariposa. De manera conceptual pudiera decirse que su vida comienza cuando la larva sale de su cascarón y empieza a alimentarse, pero es que su transformación a mariposa adulta también marca un nuevo ciclo de vida. Hay que considerar entonces que cada nueva etapa y la transición entre ellas, marca un suceso importante en la vida de una mariposa. Cada una de ellas posee además una función específica y colabora de manera diferente en su supervivencia.

Etapa de huevo o embrión

La etapa inicial del ciclo de vida de una mariposa ocurre dentro de un huevo, cuando esta es solo un embrión. Los huevos son colocados por las mariposas hembras en el suelo, sobre o debajo de las hojas de las diferentes plantas nutricias que luego servirán de alimento a las pequeñas larvas. El huevo de una mariposa es muy pequeño, desde 0.2 mm a 6 mm aproximadamente, por lo que generalmente se necesita un microscopio para verlo en detalle. La coloración del huevo, así como sus características estructurales, ayudan a la identificación de las diferentes especies.

La función primordial del huevo es proteger al embrión de mariposa hasta su eclosión, ya que a pesar de no haber nacido aún son vulnerables a los depredadores y a las avispas parasitarias. La etapa embrionaria puede durar varios días, en dependencia de si las condiciones ambientes son favorables para el nacimiento de la larva o no. A medida de que se va acercando el momento de eclosionar, el huevo comienza a verse cada vez más transparente, siendo posible ver la larva en su interior. Una vez que la pequeña larva ha logrado abrirse paso afuera de su refugio con sus diminutos dientes, se alimenta de los restos de la cáscara vacía.

Etapa de larva

La larva es tan pequeña como el huevo al momento de su nacimiento. A medida que comienza a alimentarse de su planta nutricia (hojas, tallos, flores) u otras fuentes de alimentos, también empieza a engordar y a crecer, siendo observable un cambio drástico. Su principal objetivo en esta etapa es precisamente ese, alimentarse, crecer y adquirir la energía necesaria para convertirse en un adulto. Una larva puede llegar a aumentar hasta 10 veces su tamaño, por lo que necesitan mudar la piel que las protege varias veces antes de llegar al final de la etapa

La apariencia de las larvas varía de una especie a otra, siendo posible observar una amplia diversidad de colores, tamaños, texturas y características anatómicas. De manera general todas poseen un cuerpo con tres secciones divididas en cabeza, tórax y abdomen. En la cabeza se distinguen un par de ojos simples, unas antenas y un aparato bucal con mandíbula, que es el que le permite devorar todo tipo de material vegetal.

Etapa de pupa o crisálida

La pupa o crisálida es una de las etapas más especiales porque es donde ocurre la verdadera metamorfosis de la mariposa. Esta es una etapa pasiva en la que la oruga permanece completamente inmóvil y no se alimenta. Una vez que la larva ha crecido lo suficiente y ha acumulado todas las proteínas, grasas y energías que requiere para su transformación a mariposa adulta, elige un lugar resguardado de sus principales depredadores para pupar.

Las estrategias para pupar difieren en dependencia de los desafíos ambientales y la especie de la que se trate. Algunas orugas se cuelgan boca abajo usando una red de hilos de seda, otras tejen una especie de cinturón que las fija a una planta, y también están las que se envuelven dentro de una hoja formando una especie de capullo, donde quedan totalmente ocultas.

La pupa o crisálida protege a la mariposa mientras ocurren los diversos cambios metabólicos y morfológicos que darán origen al adulto. Se desarrollan y maduran dentro de la pupa los pares de patas, antenas, las alas, así como nuevos tejidos y órganos. La duración de la etapa es variable, puede demorar algunas semanas o varios meses, en dependencia de si las condiciones ambientales son propicias para que el adulto sobreviva o no.

Etapa de imago o mariposa adulta

La última etapa del ciclo de vida comienza cuando la mariposa adulta lucha activamente por salir de la crisálida, convertida en un insecto alado totalmente diferente. La mariposa emerge con las alas arrugadas y frágiles, pero pasado unos minutos logra irrigar completamente sus alas, que se endurecen y alcanzan su tamaño definitivo. Además en este tiempo debe activar sus antenas y poner en forma la probóscide conocida como espiritrompa, que es la que le permitirá succionar el néctar de las flores para sobrevivir en esta etapa.

La principal labor de la mariposa en esta etapa final es reproducirse y darle continuidad a su especie con nuevos descendientes. Es así como comienzan a volar para encontrar una pareja adecuada con la cual aparearse. Esta etapa puede durar semanas o meses en el caso de las especies de mariposas más longevas. 

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