Mariposas Monarca

Mariposas Monarca

Mariposas Monarca

Las mariposas Monarca pertenecientes a la familia Nymphalidae del orden de los lepidópteros, son reconocidas mundialmente por su longevidad y su increíble migración. Estas mariposas de gran belleza y colorido se distinguen por el patrón de sus alas con los colores naranja y negro, aunque existen algunas diferencias básicas entre los machos y las hembras.

Sus principales hábitats naturales se encuentran en América del Norte, específicamente en Estados Unidos y Canadá, desde donde realizan viajes migratorios de miles de kilómetros hacia México, para asegurar su supervivencia al invierno. También migran de manera ocasional a Europa Occidental, siendo más frecuentes en las Islas Canarias, Azores y Madeiras.

Características de las mariposas Monarca

La mariposa Monarca cuyo nombre científico es Danaus plexippus, tiene una envergadura de entre 8 y 10.5 cm, con un peso que oscila alrededor de medio gramo. Como otras mariposas de la familia Nymphalidae poseen uno de sus pares de patas muy reducidos, por lo que son difíciles de ver.

El patrón colorido en las alas de las hembras se acentúa con colores más oscuros y rayas negras más gruesas. Mientras que los machos son ligeramente más grandes y poseen unos puntos negros en las alas traseras, que son responsables de liberar las feromonas para el cortejo y la reproducción.

Dados los largos viajes de migración que realizan algunas generaciones de estas mariposas, su hábitat varía con frecuencia a lo largo de su ciclo de vida. En Canadá y Estados Unidos frecuentan las zonas abiertas, los jardines o los pastizales, mientras que en México su hábitat fundamental son los bosques templados.

Las generaciones migratorias pueden llegar a vivir entre 8 y 9 meses, lo que representa un tiempo de vida muy superior al de otras generaciones que viven aproximadamente un mes.

Ciclo de vida de las mariposas Monarca

Como el resto de los lepidópteros, las mariposas Monarca tienen un ciclo de vida en la que ocurre una increíble metamorfosis de cuatro etapas: huevo, oruga, crisálida y mariposa. En la primera etapa las hembras depositan los huevecillos en el dorso de las hojas de las plantas de algodoncillos (Asclepias). El número de huevos que puede llegar a poner cada hembra varía entre 300 y 400, a partir de los que nacen a los pocos días unas pequeñas orugas de rayas negras, amarillas y blancas.

Luego de nacidas las orugas estas requieren alimentarse ávidamente de la planta de algodoncillo, hasta que llega el momento de convertirse en crisálida. Buscan entre los arbustos un lugar seguro, se cuelgan de cabeza y se enredan en una dura bolsa que las protegerá hasta que emerjan como mariposas adultas.

La etapa de crisálida o pupa puede durar hasta un mes, dependiendo de las condiciones ambientales. Durante el tiempo que dura ocurren muchísimos cambios metabólicos y morfológicos, que dan lugar a un nuevo organismo con una estructura totalmente diferente: se desarrollan dos pares de alas, tres pares de patas, músculos, ojos compuestos y ocurren transformaciones en el aparato digestivo, el corazón y el cerebro de la oruga.

Antes y durante el verano nacen varias generaciones de mariposas Monarca, que completan su ciclo vital y mueren en un período de dos a cinco semanas. Pero las generaciones que nacen a finales del verano en las zonas de Canadá y Estados Unidos, tienen una vida mucho más larga por lo que son conocidas como la “generación matusalén”. Los cambios ambientales que ocurren en estas latitudes en esta época del año, traen como resultado una generación más longeva de mariposas que puede vivir hasta 9 meses. Estas mariposas han desarrollado características adaptativas que les permiten hacer un viaje hacia California o México para hibernar durante el invierno y luego regresar hacia el norte.

Alimentación de las mariposas Monarca

Durante la etapa de oruga su principal fuente de alimento consiste en las diferentes especies de algodoncillos, que son también conocidas como venenillos por las sustancias tóxicas que producen. La acumulación en la piel de las orugas de esta sustancias, las convierte en una especia venenosa luego de convertidas en mariposas adultas, lo cual constituye su principal mecanismo de defensa contra los depredadores.

Durante la etapa adulta su dieta se extiende a una gran variedad de plantas melíferas (que producen néctar), de las cuales obtienen la energía que necesitan para sus largas travesías. Esto también convierte a las mariposas Monarca en activos agentes polinizadores, vitales para mantener la diversidad floral y el equilibrio ecológico en las diferentes zonas que habitan.

Migraciones de las mariposas Monarca

Los cambios en el clima de la región donde se encuentran los hábitats naturales de las mariposas Monarca, determinados por las transformaciones de las grandes extensiones de bosques y pastizales, así como la disminución drástica de las poblaciones de algodoncillos, han sido causantes del increíble fenómeno migratorio de estas mariposas.

Las mariposas Monarca recorren travesías de miles de kilómetros (2 mil a 4 mil kilómetros aproximadamente) como parte de su migración anual, buscando sobrevivir al invierno para alcanzar su maduración sexual y reproducirse. Pudiera parecer que este es un viaje imposible dado su levedad, pero es que a diferencia de otras especies de mariposas que se caracterizan por volar casi a ras del suelo, las mariposas Monarca vuelan a una altura de casi cien metros, aprovechando los vientos del norte.

Existen dos rutas migratorias fundamentales, la del este y la del oeste. La migración del este es la que incluye al mayor número de mariposas Monarca de América del Norte, con cifras de más del 90%. En esta ruta se incluyen las mariposas que se reproducen al este de las Montañas Rocosas, lo que abarca gran parte de la población de Estados Unidos y el sur de Canadá. Estas mariposas se desplazan hacia el sur hasta llegar a los sitios de hibernación o santuarios de los estados de México y Michoacán.

La ruta del oeste incluye a las mariposas que se reproducen al oeste de las Montañas Rocosas, abarcando a una población de mucho menor tamaño con solo el 10%. Los sitios de hibernación de estas mariposas se encuentran a lo largo de la zona costera central de California. A pesar de que este es un patrón migratorio bastante preciso, es posible que algunas mariposas intercambien sus rutas y viajen desde el oeste, a los sitios de hibernación del centro de México.

Y para hacer más sorprendente aún el fenómeno migratorio de las mariposas Monarca, existe evidencia de que algunas se lanzan incluso en travesías a través del Atlántico, hasta llegar al suroeste de Gran Bretaña o España. De igual manera existen poblaciones que no migran y han sido localizadas al sur de la Florida y a través de todo México.

En Estados Unidos y Canadá se reproducen la gran mayoría de las mariposas Monarca. Pasan dos o tres generaciones (de abril a agosto) hasta que nace la generación matusalén, que comienza las migraciones a mediados o finales de agosto. Durante casi dos meses viajan hacia el sur, llegando a principios de noviembre al centro de México donde pasan hibernando alrededor de cinco meses. Al inicio de la primavera regresan hacia el norte, siendo este un único viaje de ida y vuelta. Y así cada año en la misma fecha las nuevas generaciones vuelven a realizar el viaje, siendo sorprendente aún cómo conocen perfectamente las rutas que siguieron sus ancestros el año anterior.

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