Metamorfosis de las mariposas

Metamorfosis de las mariposas

Metamorfosis de las mariposas

Las mariposas son un orden de insectos conocido como lepidópteros, que atraviesan una metamorfosis completa como parte de su desarrollo. La palabra metamorfosis proviene del griego («meta», cambio y «morfe», forma) y significa “transformación”. La metamorfosis no es exclusiva de las mariposas, sino que también ocurre en muchos otros insectos, moluscos, anfibios, crustáceos, equinodermos, etc. Los cambios de diferenciación celular que ocurren en estos animales generalmente están asociados a cambios de comportamiento y de hábitat.

La metamorfosis de las mariposas es de tipo completa o complicada, también conocida como holometabolismo. Este proceso biológico incluye grandes cambios fisiológicos y estructurales, que abarcan desde el nacimiento, pasado el desarrollo embrionario, hasta que las mariposas alcanzan la completa madurez. Incluye cuatro etapas o estadios sucesivos: huevo, larva, pupa o crisálida e imago o adulto.

Etapa de Huevo

La primera etapa conocida como embrionaria tiene lugar dentro del huevo. Luego de realizado el ritual de apareamiento entre el macho y la hembra, esta deposita los huevecillos que son adheridos a una planta mediante una secreción viscosa. Generalmente esta planta se corresponde con la especie (algodoncillo, trigo, líquenes) de la que luego de su nacimiento se va a alimentar la oruga.

El tiempo de duración de esta etapa es variable, así como otras etapas del ciclo vital está fuertemente influenciada por factores ambientales y la temperatura. Al cabo de los días el huevo comienza a transparentarse, hasta eclosionar y salir la larva al exterior con movimientos serpenteantes. La cáscara vacía constituye el primer alimento de la joven oruga al llegar al mundo.

Etapa de Larva

Al salir del huevo la larva es diminuta y no existen apenas semejanzas con una mariposa adulta. Durante esta etapa la larva se dedica exclusivamente a alimentarse, mediante unas mandíbulas cortantes que le permiten devorar hojas, tallos, frutos, flores y cualquier otro tipo de material vegetal que se encuentre a su paso. A medida que van alimentándose y creciendo se van convirtiendo en jugosas orugas.

Como parte de su crecimiento necesitan mudar la piel varias veces, lo cual es posible gracias a que poseen un exoesqueleto. Las orugas realizan estas mudan de 4 a 5 veces, en un período que abarca aproximadamente tres semanas. Cuando han completado su crecimiento están listas para pasar a la etapa de pupa, por lo que buscan un lugar tranquilo y tejen su capullo.

Etapa de Pupa o Crisálida

Este es un estadio de latencia o diapausa donde la oruga se encierra dentro de una cápsula protectora conocida como crisálida o pupa, que generalmente posee colores que les sirven de camuflaje. Dentro de la crisálida la oruga permanece inmóvil y sin alimentarse, mientras ocurre la metamorfosis que la convierte en una mariposa adulta. Los órganos juveniles se reabsorben y ocurre una reorganización morfológica y fisiológica total, que culmina con la formación del insecto adulto o imago.

Esta reorganización que ocurre en la anatomía del insecto tiene lugar gracias a la acción de enzimas digestivas que destruyen la mayor parte de las células del mismo. Así se desarrollan de forma progresiva una estructura de cabeza, tórax y abdomen, con ojos compuestos, antenas, dos pares de alas, tres pares de patas y una probóscide. Pasado un tiempo que puede ser un par de semanas o meses, dependiendo de la especie de la que se trate, la crisálida se torna traslúcida hasta que se resquebraja y sale la mariposa adulta.

Etapa de imago o adulto

Al emerger la mariposa adulta esta se encuentra extremadamente frágil, con las alas pequeñas y húmedas. Luego de unos minutos las se estiran y fortalecen completamente, comenzando así la mariposa su maravillosa vida como un insecto alado.

En esta etapa utilizan la probóscide que es una trompa en forma de espiral, para succionar el néctar de las flores, el cual constituye su principal fuente de alimento. La principal misión de las mariposas en su etapa adulta, además de alimentarse, es encontrar un compañero, aparearse y reproducirse. Luego de finalizada la puesta de los huevos y asegurada la continuidad de la próxima generación, las mariposas vuelan hasta agotar todas sus energías y morir. Algunas mariposas tienen una vida adulta muy breve, aunque otras llegan a vivir meses como en el caso de las mariposas Monarca.

Compártelo en tu red social: